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Molino de La Unión
Nuestro viejo Molino de viento “La Unión” arrastra en sus vetustas aspas más de un cuarto de milenio de vientos.
No tenemos documentación fehaciente que precise su antigüedad real, pero en el libro de Domingo de Aguirre, Histórica descripción de El Gran Priorato de San Juan de Jerusalem en Castilla y León, editado en 1769, ya aparece su imagen en la lámina que encabeza la descripción del pueblo de Camuñas. Podemos asegurar pues, que nuestro “gigante” supera los doscientos cincuenta años. Y si nos atenemos a esta histórica publicación, tal vez podamos afirmar que este fuera el primer molino del Priorato, ya que es el único que aparece en sus ilustraciones.
El Molino de viento “La Unión”, originalmente era conocido como “El viejo”, pero tras el incendio que sufrió a finales del siglo XIX, le fue cambiado el nombre por el de La Unión, debido a las numerosas aportaciones económicas de los vecinos de Camuñas que facilitaron su reconstrucción. La maquinaria fue adquirida en Campo de Criptana, de un molino viejo que ya entonces estaba en desuso, por lo que, aunque la maquinaria que podemos admirar en la actualidad no es la original sí que se aprecia en los detalles de su factura su mucha antigüedad. Durante la reconstrucción sufrió algunos cambios, dando más amplitud interiormente al edificio, y aunque se mantuvo el mismo diámetro del interior, la cubierta de carrizo se sustituyó por una de cinc.
A lo largo de su vida, ha pasado por las manos expertas de varias familias de molineros, hasta que las nuevas industrias le relegaron al abandono. En la actualidad es propiedad del municipio y desde que el Ayuntamiento se hizo cargo de él como patrimonio histórico, se han acometido diversas actuaciones para mantenerlo en buen estado. En una primera fase se reparó la techumbre para impedir que lloviera dentro del edificio, se realizó una limpieza general; reparación y montaje de las aspas, telar y madres así como diversos tratamientos y embreados. Y más recientemente se le habilitó para que pudiera moler, ya fuera simbólicamente, cambiando el eje, pieza fundamental para la molienda ya que es quien soporta toda la presión del viento para trasladarlo a la maquinaria.
En su fachada muestra dos fechas, una actual de 2013, que indica cuándo se realizó la última restauración, dándose la curiosa circunstancia de que se encontró entre sus piedras una moneda del año 1604. La otra fecha, 1865, suponemos que hace referencia a alguna otra rehabilitación, pues hay constancia de ese tipo de trabajos, aproximadamente por eso años, en otros molinos de la comarca.
Nuestro molino Viejo, el molino de la Unión, obtuvo el reconocimiento como Bien de Interés Cultural en 2003.
El edificio, como todos los molinos harineros manchegos, es un cuerpo cilíndrico construido con muros de mampostería. En su parte superior vemos una diadema de ventanillos que servían al molinero para saber de dónde venía el viento para poder orientar las aspas en esa dirección. Orientar el molino significa que toda la cubierta cónica ha de girar 360º, por lo que ésta, engarzada a toda la maquinaria, incluyendo el eje, las piedras que lo soportan, y las aspas, está únicamente apoyada sobre un riel engrasado sobre el que gira, gracias a la tracción ejercida sobre el palo del gobierno, que así se llama por dirigir la orientación de todo el conjunto.
En la planta intermedia de este viejo molino se encuentra el cedazo, ingenioso artilugio que, aprovechando también la energía del viento mediante engranajes unidos a la maquinaria principal, es capaz de separar la harina del salvado ofreciéndonos la posibilidad de obtener harina refinada. Este es un valor añadido a nuestro molino, ya que no podemos observarlo en funcionamiento en otros molinos de la comarca.


Precios:
Entrada gratuita
Entrada:
Se debe solicitar cita previa en el Centro de Interpretación.